el drakkar

BERSERKERS

Los guerreros de Odín

 

Durante los primeros siglos de la llamada era vikinga no hubo entre los vikingos ejércitos, en el sentido que damos a esta palabra, pero había una casta especial de guerreros profesionales, llamados berserkers, que combatían más salvajemente que los demás debido a que justo antes del combate entraban en éxtasis; esto les llevaba a un estado de ferocidad extrema, que anulaba cualquier sentido de peligro o consideración ajena a la destrucción.


La palabra berserker aun se utiliza en algunos países del norte europeo para designar a alguien que se vuelve furioso. Los expertos no se han puesto muy de acuerdo acerca de lo que este nombre puede significar: Para unos quiere decir sin-camisa, por la costumbre que tenían de acudir a la batalla a pecho descubierto, y para otros es una derivación de piel de oso, por llevar de este material la capa con que se protegían del frío.


Aparecen en numerosas sagas, en alguna de las cuales se les atribuye la capacidad de que ningún arma podría morderlos. Esta inmunidad algunos la interpretan como que, en su estado de trance profundo (para otros, posesión), ni sentían las heridas que el enemigo pudiera inflingirles.


El estado alterado de estos guerreros se denominaba berserkergang. Comenzaba antes de la batalla con un temblor y rechinar de dientes, mientras que la cara se les hinchaba y cambiaba de color. Después se ponían a aullar como animales salvajes, mordían el borde de sus escudos -en algunos casos también se desgarraban la ropa- y comenzaban a dar mamporros a diestro y siniestro con una fuerza descomunal, sin saber muchas veces distinguir entre amigos o enemigos. Podían estar combatiendo de la manera más feroz e incansablemente durante horas e incluso días.


Tras la batalla, el frenesí se esfumaba y su agotamiento se hacía palpable. Ese era el único momento en que se les podía vencer. En ciertas ocasiones, algunos llegaron a desplomarse totalmente deshidratados, muriendo aun sin haber recibido ninguna herida mortal. También se daban casos en que la victoria era demasiado rápida y los berserkers tenían que ponerse a dar espadazos contra árboles o rocas, hasta que el furor se apaciguaba. ©manuelvelasco.com


El emperador Constantino de Bizancio reclutó guerreros vikingos para su guardia personal (la Guardia Varega) y dejó escrito que ellos realizaban la "danza gótica" ataviados con pieles y máscaras de animales. Entiéndase la palabra gótica como de godos, ya que muchos de aquellos varegos procedían de la isla sueca de Gotland, la Tierra de los Godos.


Figuras como las descritas por el emperador bizantino pueden verse en algunos ornamentos vikingos. En algunas sagas se habla de grupos de doce guerreros (en la película El Guerrero n.13, una vidente elige a los doce guerreros que deberán ir a combatir, aunque decide que en esa ocasión especial debe ir uno más, para que la misión tenga éxito) o doce hombres que deber realizar alguna tarea, normalmente relacionada con la lucha, aunque en otras ocasiones no, como los doce jueces que se reunían en el Thing o Asamblea, o los doce testigos jurados que se presentaban, o los doce hombres de entre un grupo numeroso que son invitados a una fiesta.

artículo publicado en la revista Enigmas © manuel velasco

 

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