manuelvelasco.com
encrucijadas

historia de algunas drogas


 

 

Aunque el uso de las hojas de coca tiene una historia milenaria, primero como privilegio de la nobleza inca y, tras la llegada de los españoles, como "alimento estimulante" de los trabajadores, la cocaína se sintetizó por primera vez en 1855, aunque tuvieron que pasar varias décadas hasta que fuera conocida por la comunidad médica, sobre todo por la propaganda que le hiciese Sigmund Freud, que la usaba y la recetaba contra la depresión y la impotencia sexual, y llegó a llamarla “sustancia mágica”.

Pero el uso a gran escala de esta droga llegó algunos años después, cuando se añadió a una bebida refrescante que a partir de entonces alcanzaría una popularidad sin límites: la Coca-Cola, con cocaína y nueces de cola (cafeína) entre sus componentes. Pero la euforia y la energía no eran exclusivos de esta bebida, ya que por aquella época había infinidad de los llamados “tónicos”, en los que también solía haber cocaína. La Cola-Cola simplemente supo jugar mejor las cartas del marketing.

Hollywood fue el gran foco desde el que se promocionó el consumo la cocaína, y pronto comenzaron a hacerse frecuentes las afecciones nasales causadas por el esnifado abusivo. El problema social llegó a tener suficiente magnitud, con miles de víctimas mortales, como para ilegalizar el consumo y obligar a la famosa y poderosa Coca-Cola, a la que también se atribuyó el gran número de mujeres blancas violadas por negros, a eliminar la cocaína de su fórmula en el año 1903. Ahora esta es la única empresa norteamericana que tiene autorización para importar hojas de coca, para “aromatizar” su bebida. Durante muchos años, la cocaína fue la droga de las clases altas; límpia, muy cara y supuestamente no adicitva. En sus fiestas se pasaban bandejas de plata para que cada invitado se sirviese a gusto. Fue también la droga de los yuppies, en los noventa, con la que eran capaces de aguantar jornadas muy estresantes. Pero también era (y es) la droga que produce más visitas a urgencias. En España ha bajado a 15 años la edad de inicio en esta droga.

El opio posiblemente sea la droga más antigua conocida, ya que incluso se le cita en papiros egipcios y tablillas sumerias. El nombre se podría atribuir a Esculapio, que lo llamó opos mekonos, jugo de adormidera. Se tomaba en pastillas,  fumado o mezclado en jarabes y se le atribuía el eliminar el dolor y el insomnio. Siglos más tarde sería el componente principal del láudano o de otras medicinas de uso frecuente.

La palabra hachís significa hierba, pero también está relacionada con asesino, ya que esta palabra deriva del árabe haschischin, que era el nombre de una banda de asesinos convencidos de que a su muerte estarían en un paraíso bajo los eternos efectos del hachís. Quienes sufrían en aquellos tiempos la presencia de esa gente, decían que la droga simplemente les robaba la conciencia, por lo cual podían cometer todo tipo de asesinatos bajo pedido, sin el más mínimo remordimiento.

A pesar de todo esto, el consumo del hachís fue durante siglos tolerado socialmente en el mundo musulmán, pero causó serios estragos en los valores morales. Por ejemplo, cuando Napoleón llegó a Egipto y comprobó con sus propios ojos el estado en que se encontraba una amplia gama de la población autóctona por culpa del hachís, prohibió el consumo a sus soldados bajo pena de tres meses de cárcel.  Esta droga procede del cáñamo, originario de China y la India. Posiblemente fue introducido en Europa por los escitas que, a su vez, lo transmitieron a los pueblos celtas y sobre todo a sus druidas, que le darían un carácter ceremonial.

En el siglo XIX, un siquiatra francés creo el Club des Hachichiens, en el que consiguió reunir a los más grandes escritores de la época, como Balzac, Hugo o Rimbaud, algunos de los cuales lo ensalzaron en sus escritos.

El nombre químico del éxtasis es 3,4-Metilenedioximetanfetamina, o resumiendo MDMA, y su historia es más larga de lo que parece, ya que fue sintetizada por primera vez en 1912. Lo hizo el laboratorio alemán Merck Pharmaceutical (que ya sintetizase años antes la cocaína), a partir de una sustancia parecida, el MDA, que también se ha usado como droga callejera (e incluso en los experimentos tan poco legales como el MKULTRA). En Amércia, de los laboratorios (que andaban buscando antidepresivos y adelgazantes) a las calles no hay mucho trecho cuando de drogas se trata, y tanto el MDA como el MDMA pasaron pronto a engrosar la llamada Lista 1, donde se incluyen las sustancias ilegales más peligrosas. Aun así, gran cantidad de sicólogos y siquiatras norteamericanos lo utilizaban con sus pacientes y con ellos mismos. De América pasó a Londres, justo cuando empezaba la moda techno y las fiestas rave, y a Holanda, que se convirtió, gracias a sus leyes permisivas, en el país suministrador de éxtasis a toda Europa. En España comenzó en Ibiza, donde las sesiones dance toda la noche fueron el inicio de lo que más tarde sería “la ruta del bakalao” valenciana. Lo de bakalao era por la cantidad de agua que tenían que beber, debido a la deshidratación propia de esta droga, lo que ocasionaba que las botellitas de agua se vendiesen en las discotecas a 1000 pesetas (6 €). Proporciona euforia, deshinbición y energía muscular, por lo tanto es perfecta para salir de marcha a ritmo de una música que parece hecha exprofeso.

Todos los fallecidos por éxtasis previamente tuvieron un aumento exagerado de temperatura corporal. Las pastillas de éxtasis, además del principio activo MDMA, suele llevar sustancias derivadas (MDEA o Eva, MBDB o Edén, MDA), anfetaminas, cafeína, tetosterona, paracetamol, vasodilatadores, lactosa. Pero los consumidores no tienen manera de saber qué toman exactamente. Esta droga da más problemas en los centros de rehabilitación de toxicómanos que la cocaína o la heroína. E

En China, la prohibición del tabaco hizo que los usuarios se decantasen por el opio, llevado por los barcos portugueses (el opio chino era de mala calidad) a los que se sumaron holandeses e ingleses, llegando a ser usado por todas las capas sociales. La prohibición de las autoridades chinas, ante la degradación en que caía tanta de su gente, dio lugar a varias guerras por parte de los ingleses, por "atentado contra la libertad de comercio". En la misma época en que sintetizaba por primera vez la cocaína en Europa, el opio estaba haciendo estragos en Norteamérica. Y para solventar ese problema, los médicos encontraron una droga sustituta, que a corto plazo demostró ser más letal que el propio opio: la morfina. Tan malos resultados dio, que pronto tuvieron que buscar otro sustituto, y el elegido fue nada menos que la heroína, que a su vez era aun más destructiva que la morfina, a pesar de las maravillas descritas en los prospectos de su fabricante, Bayer.

Los médicos siguieron buscando sustitutos para paliar en lo posible la nueva plaga adictiva, y dieron con la adolfina, creada en Alemania y llamada así en honor a Adolf Hitler. Con la llegada de la Guerra Mundial, se le cambió el nombre y pasó a llamarse metadona, que aun se usa (incluso oficial y gratuitamente) como droga sustitutoria de la heroína, a pesar de ser aun más adictiva que esta. En los centros de recuperación de toxicómanos saben muy bien que los monos de metadona son mucho más duros de pasar que los de heroína. También saben que el problema de las drogas no se resuelve tomando más drogas. 

En algunos países del área musulmana-mediterránea se puso a la venta a principios del pasado siglo una mezcla de tabaco con hachís, con el nombre de kif, que seguramente conocieron todos los militares españoles destinados en lo que después sería Marruecos. Esta palabra era una derivación del kiphi que usaban los egipcios, que era una especie de incienso mezclado con cáñamo. Algunas décadas después, el kif fue prohibido.